Nacionalismo catalán carga contra Rosalía
La reciente colaboración de Rosalía con la Escolanía de Montserrat en su último álbum Lux ha generado un intenso debate cultural y político en Cataluña. La polémica surge por el hecho de que los niños del emblemático coro, símbolo de la tradición musical catalana, interpreten algunas piezas en español en lugar de catalán, lo que ha sido interpretado por ciertos sectores del nacionalismo como una forma de traición a la lengua y la cultura regional.
La noticia se viralizó rápidamente en redes sociales, medios de comunicación y foros especializados. Mientras que para muchos fanáticos de la artista la colaboración representa un puente entre generaciones y estilos musicales, otros la ven como un acto polémico que cuestiona la identidad cultural catalana. Entre los críticos más destacados se encuentran voces políticas y culturales que defienden la lengua catalana como un patrimonio que debe preservarse y priorizarse en todas las manifestaciones artísticas, especialmente en instituciones históricas como la Escolanía de Montserrat.
Rosalía y la globalización de la música
Rosalía siempre ha buscado trascender fronteras, fusionando flamenco, pop, reguetón y música urbana con elementos tradicionales de la música española y catalana. En Lux, la cantante explora un lenguaje más universal, incorporando melodías y letras en español que buscan llegar a un público más amplio sin perder la esencia de su identidad artística.
La elección del español en ciertas piezas de la Escolanía de Montserrat responde, según fuentes cercanas a la producción, a un enfoque artístico y musical, no político. El objetivo era crear un sonido accesible que pudiera ser comprendido por todos los oyentes, manteniendo al mismo tiempo la solemnidad y la pureza de la interpretación coral. Rosalía, conocida por sus experimentaciones y rupturas de convencionalismos, parece más interesada en la música como vehículo de expresión que en debates lingüísticos.
La Escolanía de Montserrat en el centro de la polémica
La Escolanía de Montserrat, fundada en el siglo XIII, es uno de los coros infantiles más antiguos de Europa y un referente de la tradición musical catalana. Su participación en Lux supone un salto histórico: por primera vez colaboran en un proyecto que combina flamenco, electrónica y música contemporánea en español.
Esta decisión ha generado críticas de algunos sectores del nacionalismo catalán, que argumentan que la intervención en español podría diluir la identidad cultural de la Escolanía. Sin embargo, otros miembros de la comunidad educativa y musical defienden la colaboración como un reconocimiento internacional a la calidad del coro y una oportunidad para acercar la música catalana a un público global sin excluir su tradición ni su historia.
Reacciones encontradas en redes y medios
El debate no tardó en trasladarse a las redes sociales, donde usuarios tanto a favor como en contra de la decisión han manifestado opiniones encontradas. Algunos celebran la valentía de Rosalía y su capacidad de innovar, mientras otros critican lo que consideran una concesión al español que debió haberse evitado para proteger la identidad catalana.
Los medios locales han reportado declaraciones de miembros del sector cultural que piden un diálogo sobre la preservación de la lengua y la música en contextos internacionales, mientras que críticos de música destacan que la colaboración permite a la Escolanía participar en un proyecto contemporáneo que eleva su visibilidad y prestigio a nivel mundial.
La música como puente
Más allá de la polémica, muchos expertos subrayan que la música siempre ha sido un puente entre culturas y generaciones. La colaboración entre Rosalía y la Escolanía de Montserrat puede interpretarse como un ejemplo de cómo la tradición y la modernidad pueden coexistir, incluso si esto implica tomar decisiones controvertidas respecto al idioma.
Mientras el debate continúa, lo cierto es que Lux ha puesto de nuevo a Rosalía en el centro de la conversación cultural en Cataluña y España. Su capacidad para generar diálogo y cuestionar normas tradicionales confirma que, más allá de la polémica, la artista sigue marcando tendencia y abriendo caminos para nuevas formas de expresión musical, incluso si esto significa enfrentarse a críticas del nacionalismo catalán.
La colaboración con la Escolanía de Montserrat no solo amplía el alcance artístico de Rosalía, sino que también refleja la tensión entre tradición y modernidad, identidad regional y proyección internacional, un debate que seguirá vigente en la sociedad catalana y en el panorama musical global.
